Suba el perímetro en KML, KMZ, GeoJSON, shapefile, DXF o CSV y descárguelo en cualquiera de los seis. Se conserva la geometría y el nombre de cada elemento; lo que no se conserva está dicho, no escondido.
La geometría —los vértices, en su orden— y el nombre de cada elemento. Un polígono sigue siendo un polígono, y cierra igual después de pasar por los seis formatos.
Estilos, colores, capas de origen, atributos y los huecos interiores
de un polígono. Los formatos no representan lo mismo, y fingir que se
traduce todo sería peor que decir qué se pierde. De un polígono con
huecos sale solo el contorno exterior, y del .dbf de un
shapefile se lee el nombre y se descarta el resto.
La especificación no admite otro sistema: no existe forma de escribir coordenadas UTM en un KML. El DXF y el CSV, en cambio, son números sin sistema declarado, y se asume que son metros en UTM, como en cualquier plano de mensura. Por eso hay que indicar la zona.
Un shapefile trae su sistema escrito en el archivo
.prj, así que ahí no hay nada que elegir: manda el
archivo y no el selector. Se leen los que están en WGS84 —en grados o
en UTM 18N, 19N y 20N—. Uno en NAD27 se rechaza, con
el nombre del datum en pantalla, y uno sin .prj también,
porque no declara nada.
Un archivo en NAD27 leído como si fuera WGS84 sale desplazado cientos de metros y no produce ningún error: entrega un polígono impecable, en el sitio equivocado. Lo mismo hace un GeoJSON con metros dentro. Ante un dato ambiguo esta herramienta se planta y lo dice; es la única forma de que usted se entere.
Equivocar la zona UTM o traer los ejes intercambiados no produce ningún error: produce una geometría perfectamente válida a miles de kilómetros. El aviso es lo único que lo atrapa.
Es una herramienta PRO: se entra con una cuenta de correo y contraseña, la misma para todas. La herramienta no ve su correo ni su contraseña y no crea ningún perfil, así que no puede relacionar una conversión con una persona. Sus archivos se procesan en memoria: no se almacenan, no se envían a ningún tercero y desaparecen al cerrar la página. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.